martes, 24 de marzo de 2015

Pruebas que aplican para este caso

Estudios  solicitados:
·         Presencia y severidad del  EPT
·         Nivel y funcionamiento intelectual y de deterioro
·         Estudio de personalidad

Pruebas Aplicadas:
·         Entrevista clínica
·         Inventario de Cogniciones Postraumáticas (ICPT) de Edna Foa
·         Impact of Event Scale (IES) (Horowitz, Wilner y Álvarez, 1979).
·         Inventario Clínico Multiaxial de Millón. MCMI-III
·         Escala de Inteligencia para Adolescentes y Adultos, de Wechsler (WAIS)

Desde su introducción en las clasificaciones diagnósticas, el diagnóstico del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) ha resultado sumamente controvertido, presentado también problemas importantes a la hora de su evaluación. Hasta la fecha el diagnóstico del TEPT se basa fundamentalmente en entrevistas estructuradas que resultan altamente demandantes en tiempo y esfuerzo para ser aplicadas en determinados contextos y servicios. En cuanto a los autoinformes, la mayor parte de ellos resultan muy limitados. (SEAS). Los instrumentos más utilizados para la evaluación de la sintomatología relacionada con el TEP han sido habitualmente los autoinformes, entre los que podemos encontrar dos tipos de instrumentos de evaluación, por una lado las entrevistas y por el otro los cuestionarios, inventarios y escalas. Adicionalmente, en la actualidad los investigadores han dirigido también su interés a la búsqueda de marcadores psicofisiológicos y neurobiológicos característicos de los pacientes con TEP.

·         Evaluación mediante entrevista diagnóstica y mediante autoinforme: Las tres entrevistas más utilizadas para la evaluación del TEP son: (SEAS).
·         Structured Clinical Interview for PTSD (SCID) (Spitzer, Williams y Gibbon, 1987). Está basada en criterios para el TEP del DSM III-R, permite comprobar la existencia del trastorno y sus diferentes síntomas, si bien no llega a indicar la frecuencia de los mismos, ha sido utilizada con frecuencia para realizar evaluaciones pre-postratamiento.
·         Clinician Administered PTSD Schedule (CAPS) (Blake, Wheaters, Nagy, Kaloupek, Klauminzer, Charney y Keane, 1990). Es otra de las entrevistas más utilizadas y también fue diseñada como la anterior, bajo los criterios del DSM III-R. Sus mayores limitaciones se encuentran en la necesidad de invertir mucho tiempo para su administración (60 minutos), y en que su diseño y aplicación solo está enfocado a excombatientes de guerra.
·         PTSD Symptom Scale Interview (PSS-I) (Foa, Riggs, Dancu y Rothbaum, 1993). La primera de las entrevistas que ha sido diseñada y utilizada para las víctimas de agresiones sexuales. Arroja información sobre la severidad de cada uno de los síntomas, se invierten 20 minutos en su administración y su formato permite modificarla para otros tipos de situaciones traumáticas.

En cuanto al segundo tipo de instrumentos de evaluación, los cuestionarios, inventarios y escalas, existe un buen número de ellos que, además, han demostrado buenas propiedades psicométricas, ellos son: (SEAS).
·         Impact of Event Scale (IES) (Horowitz, Wilner y Álvarez, 1979).Un instrumento breve que solo incluye dos escalas relacionadas con los síntomas de intrusión y evitación. Las correlaciones obtenidas con otros autoinformes, son bajas, pero sin embargo, al ser uno de los primeros instrumentos diseñados sigue siendo uno de los más usados. Ha sido utilizado para diferentes situaciones traumáticas, como por ejemplo víctimas de desastres naturales y accidentes, combatientes de guerra y víctimas de ataques sexuales.
·         Mississippi Scale for Combat-Related Post-traumatic Stress Disorder (M-PTSD) (Keane, Caddell y Taylor, 1988). Se diseñó originalmente para combatientes y para evaluar el trastorno por estrés postraumático relacionado con el combate, aunque posteriormente se ha desarrollado una versión para civiles. La gran limitación de este instrumento es que no muestra una correspondencia directa con los criterios del DSM-IV por lo que se hace difícil establecer un punto de corte para determinar la presencia o ausencia del trastorno.
·         PTSD Symptom Scale-Self Report (PSS-SR) (Foa, Riggs, Dancu y Rothbaum, 1993).  Tiene la característica de estar diseñado especialmente para la evaluación en víctimas de agresiones sexuales, permitiendo conocer tanto los síntomas como su severidad, y está adaptado a los criterios del DSM III-R y a los del DSM-IV.
·         Minnesota Multiphasic Personality Inventory (MMPI) (Hathaway y Mc Kinley, 1951) y Minnesota Multiphasic Personality Inventory-2 (MMPI-2) (Butcher, Dahlstrom, Graham, Tellegen y Kaemmar, 1989). Dentro de ambos cuestionarios de personalidad encontramos dos escalas que aportan información sobre el trastorno por estrés postraumático. Por un lado la escala Keane PTSD Scale (PK Scale) (Keane, Malloy y Fairbank, 1984) y por otro, la denominada Schlenger and Kulka PTSD Scale (PS Scale) (Schlenger y Kulka, 1989), que arrojan información sobre la existencia o ausencia de la existencia del trastorno.
·         Millon Clinical Multiaxial Inventory-III (MCMI-III) (Millon, 1994).Aporta información similar a la del cuestionario de personalidad anterior, es decir, solo puede confirmar la existencia o ausencia del trastorno.
·         Penn Inventory (Hammarberg, 1992). Ha sido validado tanto para situaciones traumáticas civiles como de combate. Además ha demostrado buenas propiedades psicométricas y aporta información de la frecuencia e intensidad de los síntomas que aparecen en los criterios del DSM-III- R. (SEAS).


Sin embargo, buena parte de estos instrumentos de evaluación, pueden resultar complicados y ponen en una situación aún más difícil a personas, que por la propia naturaleza de sus circunstancias, experimentan ya grandes dificultades a la hora de relatar lo que les ha sucedido o les sigue sucediendo todavía.  Por lo tanto se ha llegado a dudar sobre si estos instrumentos realmente miden las secuelas psicológicas de los acontecimientos traumáticos sufridos; ya que la mayoría de estas pruebas miden se limitan solamente a la consideración de síntomas incluidos en los criterios diagnósticos al uso, si bien asumiendo las deficiencias que estos presentan. A raíz de esta situación se ha desarrollado un instrumento de evaluación que suple estas dificultades, denominado Evaluación Global del Estrés Postraumático (EGEP). Este instrumento evalúa no solo el trastorno por estrés postraumático, por cuanto pretende dar una visión global de las secuelas postraumáticas y del “estrés postraumático” y  no simplemente de trastorno por estrés postraumático, ya que este instrumento pretende ir más allá de la mera clasificación diagnóstica.  De hecho, una de las principales aportaciones es la inclusión de los síntomas clínicos subjetivos, en los que se consideran una serie de síntomas habituales en las víctimas del trauma, cuya valoración de cara al tratamiento resulta en muchas ocasiones, pues determina en buena medida el tipo y el carácter de este. (Crespo y Gómez, 2012). La ficha técnica de este instrumento es la siguiente:

Nombre: EGEP.  Evaluación Global de Estrés Postraumático
Autoras: María Crespo y María del Mar Gómez.
Procedencia: TEA Ediciones (2102).
Aplicación: Preferentemente individual.
Ámbito de aplicación: Adultos a partir delos 18 años.
Duración: 30 minutos aproximadamente.
Finalidad: Evaluación de la sintomatología postraumática y diagnóstico del trastorno por estrés postraumático (TEPT) en víctimas adultas de distintos acontecimientos traumáticos.
Baremación: Puntuación criteriales basadas en el cumplimiento de los criterios diagnósticos DSM y normativas, en percentiles, elaboradas a partir de una muestra clínica de personas expuestas a distintos acontecimientos traumáticos.
Materiales: Manual, ejemplar y hoja de corrección.
Características:(Crespo y Gómez, 2012).
·         Evalúa los principales síntomas postraumáticos, incluyendo algunos que no forman parte de las clasificaciones diagnósticas actuales.
·         Permite establecer la relación entre la sintomatología y la vivencia de un acontecimiento traumático.
·         Proporciona indicadores de la gravedad de la sintomatología postraumática.
·         Permite el diagnóstico del TEP de acuerdo con el sistema de clasificación DSM.IV-TR, considerando para ello todos y cada uno de los criterios.
·         Ha sido validado en población expuesta a diversos tipos de acontecimientos traumáticos.
·         Presenta buenas propiedades sicométricas.
·         Es de fácil aplicación y breve.
Descripción General: (Crespo y Gómez, 2012).
Es un informe en español que permite valorar la sintomatología postraumática y el diagnóstico del TEP en adultos. La aplicación de la EGEP permite obtener información sobre los siguientes aspectos:
·         Historia de acontecimientos traumáticos.
·         Gravedad de los síntomas postraumáticos, incluyendo los contemplados en los criterios diagnósticos, así como otros síntomas no recogidos en ellos (denominados síntomas clínicos subjetivos).
·         Número de síntomas postraumáticos presentes.
·         Diagnóstico de TEPT.
·         Especificación del trastorno (si se trata de) TEPT crónico o agudo y si es de inicio retardado).
Estructura: (Crespo y Gómez, 2012).
La EGEP se compone de 64 ítems ligados a los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR y a la Evaluación de los denominados síntomas clínicos subjetivos.  La escala se estructura en 3 secciones:

Sección 1- Acontecimientos: En esta sección se evalúa la experimentación del acontecimiento traumático de acuerdo a los criterios A1 y A2  del DESM-IV-TR. La persona indica los acontecimientos traumáticos que le han acontecido, y cuál de ellos le ha causado o le sigue causando más malestar, realizando una descripción del evento.  Además en el ítem 15 debe indicar cuando experimentó ese acontecimiento traumático por primera vez, con el objetivo de determinar si ha tenido lugar en último mes o con anterioridad, pues este es el criterio que permite diferenciar el TEPT del trastorno por estrés agudo; toda esta información permite valorar el cumplimiento del criterio A1 del DSM-IV-TR. En los demás ítems que conforman esta primera sección, la persona caracteriza la experiencia traumática atendiendo a su gravedad, si ocurrió de manera recurrente, cómo se sintió y qué tipo de lesión o amenaza supuso para ella. Las respuestas a los ítems 17, 18 y 19 acerca de si el acontecimiento se experimentó con miedo, indefensión u horror permiten valorar el cumplimiento del criterio 2ª.  El resto de ítems proporcionan información acerca de otros aspectos clínicos de interés, aunque no contribuyan directamente al diagnóstico.

Sección 2. Síntomas: Los primeros 28 ítems, contemplados en esta sección (ítems 28 a 55) evalúan los distintos tipos de síntomas recogidos en los criterios B, C y D del DSM-IV-TR e incluyen además, un grupo adicional de síntomas clínicos subjetivos para valorar otra sintomatología postraumática no recogida hasta esta edición de los criterios diagnósticos. Los síntomas recogidos en esta sección de la EGEP se agrupan, de acuerdo con los criterios que evalúan, en las siguientes escalas:
o   Reexperimentación (R) (ítems 28 a 32): Criterio B.
o   Evitación y embotamiento afectivo (E) (ítems 33 a 39): Criterio C.
o   Hiperactivación (H) (ítems 40 a 44): Criterio D.
o   Síntomas clínicos subjetivos (SCS) (ítems 45 a 53). La persona evaluada deberá indicar si ha experimentado cada uno de los síntomas recogidos en esta sección mediante un formato dicotómico (si-no). Además en aquellos síntomas que indique haber experimentado deberá señalar qué grado de molestia le ocasionado cada uno de ellos, para lo cual se utiliza el formato de respuesta tipo Likert de 0 a 4, donde 0 es ninguna y 4 es extrema. Partiendo de amabas informaciones, en cada una de las escalas se obtendrán dos tipos de resultados: por un lado se valorará el cumplimiento de los criterios DSM en función del número de síntomas presentes en cada escala, y, por otro, se podrá realizar una interpretación normativa comparando la intensidad de la sintomatología de la persona con una muestra de referencia.

Sección 3- Funcionamiento: Esta última sección evalúa el funcionamiento general del individuo y el grado en el que la sintomatología presentada interfiere en el mismo.  Está formada por 7 ítems que hacen referencia a las principales áreas de la vida del individuo (laboral, familiar, social…) y está destinada a valorar el criterio F del DSM-IV-TR para el diagnóstico del TEPT. (Crespo y Gómez, 2012).



No hay comentarios:

Publicar un comentario