El TEC es una
enfermedad médica que puede desencadenar trastornos psicológicos, ya que
este deja secuelas psiquiátricas innumerables, especialmente si se presentan en
combinación con compromiso cognitivo. Estos pacientes, requieren de un proceso
de rehabilitación aun mayor que aquellos con sólo secuelas motoras o focales.
El comité de la Asociación Neuropsiquiátrica Americana (ANPA) liderado por el
Dr Kim y cols., hacen referencia a las secuelas psiquiátricas que puede
desencadenar un TEC, en estas encontramos varios de los síntomas narrados en el
caso: “Depresión mayor: Diferentes autores han encontrado un
aumento de hasta siete veces en la incidencia de depresión post-trauma, medido
con diferentes escalas y a diferentes periodos de tiempo, de seis meses a ocho
años. De acuerdo con los estudios, se puede encontrar entre el 14% y 77%
de los pacientes que han sufrido TCE. También han observado que no sólo existe
un aumento de la depresión y sus síntomas, sino que también está asociada a
manía y ansiedad, afectando la función psicosocial, familiar y laboral. Los
factores de riesgo que más se han descrito para la aparición de depresión
posterior a TCE son la falta de trabajo o el temor a perderlo, el estrés
post-trauma, la edad avanzada, las secuelas físicas, las secuelas neurológicas
y el ser del género femenino. (Bernal Pacheco, et al. 2009). Ansiedad: Su
incidencia se encuentra entre el 3% y el 28% y como ya se anotó, existe un
mayor riesgo de asociarse a depresión, si la lesión se ubica en la región
lateral anterior del hemisferio derecho. Trastorno por estrés
postraumático (TPEP). Hasta el 43% de los pacientes que reportan
alteración del estado de conciencia secundario a un TCE, desarrollan
posteriormente TEPT; de ellos, un 27% presenta alteraciones en las funciones
mentales asociadas, se transitoria o permanentemente. En el trabajo de Mayou y
cols., se reporta un mayor porcentaje de pacientes con TEPT entre quienes
estuvieron mayor tiempo con alteración del estado de conciencia post-trauma.
Otros factores fueron reacción de estrés agudo, amnesia post-traumática,
depresión, ansiedad post-trauma, lesiones en la región izquierda del lóbulo
temporal, gran tamaño de la lesión y ser del género femenino. Psicosis: Aunque
durante muchos años y después de varias publicaciones, especialmente reportes
de caso, se relacionaba la esquizofrenia con el TCE, al realizar una revisión
crítica de los artículos se encontró que no cumplía con todos los requisitos
establecidos por el DSM–IV, confundiéndose con otros síndromes
psicóticos. Abuso de sustancias: Se presenta entre 5% y el 28%
de los pacientes que han sufrido TCE y al igual que muchas otras alteraciones
neuropsiquiátricas, usualmente cursa con otros componentes como TSPT,
depresión, ansiedad etc”. (OSCAR BERNAL-PACHECO, M.D. a*,
MILENA VEGA-RINCÓN, M.D.b Y JOSÉ F. HERNÁNDEZ-PRECIADO,
M.D.c. 2009)
Una vez
referenciados algunos de los trastornos que más prevalecen después de un TCE,
podemos ver que todos se relacionan con el estrés postraumático, pues este
puede provenir de un TEC y se ve marcado en un porcentaje alto por una fuerte
depresión. Por lo tanto la hipótesis que planteamos es la de un
“Trastorno por estrés postraumático”. Como podemos apreciar el estrés
postraumático, cambia la dinámica de la persona, y lo vemos reflejado en el cumplimiento
de los criterios dados por el DSM IV como: Accidente automovilístico, recuerdos
reiterados y angustias del hecho, falta de interés en las actividades normales,
culpa constante acerca del hecho, incluso culpa del sobreviviente, ansiedad,
estrés, tensión. Enumerándolos a continuación:
Criterios
para el diagnóstico de F43.1 Trastorno por estrés postraumático [309.81]
A. La persona
ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido (1) y
(2):
(1) la
persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más)
acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física
o la de los demás
(2) la
persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos.
Se cumple el
criterio 1 cuando en el caso nos dicen que “Ella y su familia regresaban de
vacacionar en las montañas cuando un camión chocó violentamente el auto que
ella manejaba, haciendo que se saliera
del camino y volcara varias veces. Rebecca no estaba segura
de cómo su cuerpo había sido lanzado de los restos del automóvil, pero sí
recordaba yacer cerca del vehículo en llamas, mientras el fuego consumía a las
tres personas más importantes de su vida”.
B. El
acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una
(o más) de las siguientes formas:
(1) recuerdos
del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se
incluyen imágenes, pensamientos o percepciones.
(2) sueños de
carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar.
(3) el
individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está
ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia,
ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso los que
aparecen al despertarse o al intoxicarse).
(4) malestar
psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan
o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático
(5)
respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que
simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático
El criterio B se
cumple cuando en el caso nos relatan: “Durante las semanas que pasó en el
hospital, recuperándose de sus graves heridas, recobraba y perdía la conciencia,
convencida de que la experiencia era sólo un mal sueño del cual pronto
despertaría. Al salir del hospital, regresó a su casa vacía donde le
atormentaban las voces y recuerdos de sus hijos y su esposo… Rebecca inició la
búsqueda de los miembros de su familia perdida. En medio de una noche fría de
octubre salió por la puerta principal de su casa, vestida únicamente con
camisón y pantuflas; y mientas caminaba cuatro millas de
distancia hasta el centro de la ciudad, gritaba los nombres de
esos tres "fantasmas" y los buscaba en lugares conocidos. En cierto
momento llegó a la casa del jefe de policía y gritó a todo pulmón que quería
que su esposo e hijos fueran "liberados de la prisión". Una patrulla
la llevó a la sala de emergencias psiquiátricas. Sin embargo, durante el
proceso de admisión, se escabulló y se puso en camino para
reunirse con los miembros de su familia, quienes la
"llamaban"”.
C. Evitación
persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad
general del individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o
más) de los siguientes síntomas:
(1) esfuerzos
para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso
traumático
(2) esfuerzos
para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma
(3)
incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma
(4) reducción
acusada del interés o la participación en actividades significativas
(5) sensación
de desapego o enajenación frente a los demás
(6)
restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de
amor)
(7) sensación
de un futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar
una familia o, en definitiva, llevar una vida normal)
El criterio C se
cumple cuando en el caso nos relatan: “Durante los tres años que siguieron a
este trágico episodio, Rebecca vivió como una persona sin hogar, perdiendo
todo contacto con su mundo anterior”.
D. Síntomas
persistentes de aumento de la activación (arousal) (ausente antes del trauma),
tal y como indican dos (o más) de los siguientes síntomas:
(1)
dificultades para conciliar o mantener el sueño
(2)
irritabilidad o ataques de ira
(3)
dificultades para concentrarse
(4)
hipervigilancia
(5)
respuestas exageradas de sobresalto
Este se evidencia en
las dificultades para concentrarse cuando nos relatan en caso “Rebecca se
detuvo ahí, como si fuese el fin de la historia; naturalmente yo le pregunté
qué había pasado entonces y, al oír mi pregunta, sus ojos perdieron
el brillo, mientras entraba a un estado indiferente de aparente
fantasía. Continué hablándole, pero no parecía escuchar mis palabras. Pasaron
varios minutos y regresó a nuestro diálogo…” Y también podemos apreciar
irritabilidad o ataques de ira cuando nos relatan “En cierto momento llegó a la
casa del jefe de policía y gritó a todo pulmón que quería que su esposo e hijos
fueran "liberados de la prisión"”.
E. Estas
alteraciones (síntomas de los Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.
Esto se evidencia
cuando en el caso nos relatan “Le pedí que me dijera cómo podía ayudarla, y con
lágrimas en su rostro, susurró que necesitaba "regresar al mundo" del
que había huido tres años atrás… Durante los tres años que siguieron a este
trágico episodio, Rebecca vivió como una persona sin hogar, perdiendo todo
contacto con su mundo anterior”.
F. Estas
alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social,
laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
El deterioro social
se corrobora con su apariencia la cual la describen en el caso como “me
sorprendió encontrar a una mujer desaliñada recargada sobre la puerta
cerrada. Su cabello estaba sucio y enreda-do, su ropa rota y manchada”. Además
nos relatan que “Durante los tres años que siguieron a este trágico episodio,
Rebecca vivió como una persona sin hogar, perdiendo todo contacto con
su mundo anterior”.
Especificar
si:
Con síntomas
disociativos: Los síntomas cumplen los criterios para el trastorno de estrés postraumático
y, además, en respuesta al factor de estrés, el individuo experimenta síntomas
persistentes o recurrentes de una de las características siguientes:
1.
Despersonalización: Experiencia persistente o recurrente de un sentimiento de
desapego y como si uno mismo fuera un observador externo del propio proceso
mental o corporal (p. ej., como si se soñara; sentido de irrealidad de uno
mismo o del propio cuerpo, o de que el tiempo pasa despacio).
2.
Desrealización: Experiencia persistente o recurrente de irrealidad del entorno
(p. ej., el mundo alrededor del individuo se experimenta como irreal, como en
un sueño, distante o distorsionado).
Según el caso se
presentaron síntomas disociativos de desrealización cuando nos relatan
que: “Durante las semanas que pasó en el hospital, recuperándose de sus
graves heridas, recobraba y perdía la conciencia, convencida de que la
experiencia era sólo un mal sueño del cual pronto despertaría”.
Especificar
si:
Con expresión
retardada: Si la totalidad de los criterios diagnósticos no se cumplen hasta al
menos seis meses después del acontecimiento (aunque el inicio y la expresión de
algunos síntomas puedan ser inmediatos).
Sin expresión
retardada.
La sintomatología
presentada y los resultados obtenidos fueron contrastados con el DSM IV
TR y el CIE-10, obteniendo una puntuación positiva en todos los ítems de
diagnóstico del estrés postraumático-F43.1 CIE- 10, con síntomas disociativos
de desrealización sin expresión retardada, la paciente evidencia un
profundo cambio neurocomportamental que le impide realizar casi en su totalidad
las actividades cotidianas: presenta aumento arousal, irritabilidad,
hipervigilancia e hipersensibilidad a estímulos externos e internos; presenta
un perfil de personalidad en el que se destacan: síntomas depresivos, signos
psicóticos, alucinaciones, preocupaciones somáticas, introversión social y baja
autoestima. En cuanto a los déficits cognitivos, se aprecia un leve deterioro
en la atención y memoria.
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